Aprender del Diagnóstico de mi Madre


 

Hace aproximadamente 3 años fui diagnosticada con prediabetes. Para mi, escuchar ese diagnóstico fue bastante fuerte y  triste porque mi mamá murió a causa de varias complicaciones de diabetes y sufrió mucho.

El impacto de mi diagnóstico fue grande. Lloré y me enojé conmigo misma ya que, había visto a mi mama sufrir y que no haya aprendido de ello me causó enojo y también miedo por no haberme cuidado adecuadamente. Recordarlo es triste ya que mi mamá estuvo 5 años ciega antes de morir y un año antes le amputaron una pierna.

El efecto de mi diagnóstico en mi familia no fue tan malo. Por el contrario, me ayudaron a tranquilizarme, a pensar positivo y a saber que cuidándome podía estar bien.

Trabajo para cuidarme

Después de conocer mi diagnóstico he estado cuidándome. Quizá pueda aprender a hacerlo mejor pero, lo he hecho y lo hago. He acudido ya a consulta algunas veces con nutriólogas, tratando de cambiar mi estilo de vida.  Soy maestra y hay ocasiones en que estoy constantemente bajo estrés además también he sufrido depresión y es en esos momentos que he observado que esto también tiene impacto en mis niveles de glucosa. Aunque lo máximo que he tenido son 137mg/dl generalmente coincide que es cuando me he sentido estresada o deprimida. Al saber y reconocer que también mis emociones me provocan este efecto en mi glucosa he aprendido a salir a caminar o a trotar un ratito para desestresarme y relajarme.

Mi familia es mi mayor apoyo

Mi mejor apoyo es mi familia: mi esposo y mis hijos. Tengo 3 hijos y uno de ellos es médico. Él es el quien me cuida más y me ayuda a revisar todo lo relacionado con  mi diabetes. De igual manera, mi hija que siempre me ayuda a buscar información para mejorar mi salud y está siempre al pendiente de mí.

Renunciar a algunas cosas para cuidar mejor de mi

La vida ha sido diferente ahora que vivo con prediabetes ya que renuncié a comer en exceso y a algunas cosas y ahora procuro comer de forma adecuada. Sobre todo renuncié a no pensar en mi salud. Ahora que llevo un tiempo con mi diagnóstico creo que he aprendido a hacerlo. Me cuido porque a pesar del estrés me gusta mi trabajo y además quiero estar bien para mí y por mi familia.

Ocupándome de mi salud, también en una pandemia

Vivir con prediabetes y estar en medio de una pandemia no es tan facil porque para mí, no hay tanto problema con la comida sino más bien me enfrento a problemas con el estrés del trabajo y extrañar a mis hijos que viven fuera de casa. Esas situaciones que de vez en cuando ocasionan que se me eleve mi nivel de glucosa en sangre.

A pesar de ello, procuro darme tiempo para hacer mis caminatas, mientras escucho música y eso hace que me sienta mejor. El ver a mis hijos en video, así como a mi nieto es algo que me llena de alegría.

Quiero que sepas que siempre podemos mejorar

Antes de acabar, me gustaría que supieran que siempre se puede mejorar la salud. Poco a poco podemos ir cambiando los malos hábitos, ¡sí se puede!, pero debemos estar conscientes de lo que buscamos como meta y trabajar para alcanzar nuestros objetivos. Es trabajar en nuestra autoestima, emociones y sobretodo trabajar para obtener, al final y como recompensa, una vida saludable.

 

 

ESCRITO POR María Guadalupe Cruz Alejo, PUBLICADO 12/07/20, UPDATED 12/07/20

María Guadalupe Cruz Alejo tiene 55 años y hace 3 años fue diagnosticada con prediabetes. Ella es maestra y tiene 3 hijos. Disfruta caminar mientras escucha música y ama a su familia con todo el corazón.