Los Beneficios de llevar un Registro de Insulina


 

¿Con frecuencia tienes que jugar a adivinar la cantidad de insulina que utilizas? Tanto si te pones una cantidad fija cada día como si cambias las dosis para las comidas o para bajar los niveles altos de glucosa, deberías llevar un registro de la cantidad de insulina que te pones de la mejor forma posible.  Esta tarea puede parecer tediosa, pero llevar un registro de insulina tiene algunas ventajas reales para mejorar el automanejo y el cuidado de la diabetes. En este artículo, enumeraremos algunas de ellas para que las tengas en cuenta.

ENTENDER MEJOR LOS PATRONES DE GLUCOSA Y LA INSULINA

Conocer tus patrones de glucosa es vital para tomar las mejores decisiones sobre cuándo ponerte insulina y en qué cantidad. Piénsalo de esta manera: digamos que generalmente tu glucosa está elevada, incluso cuando te inyectas insulina. Si registras tu dosis de insulina y anotas la hora, el número de unidades, tus niveles de glucosa en ese momento y cualquier actividad o alimento ingerido, tendrás una mejor idea de cómo te está funcionando esa dosis de insulina. Podrás ver que tal vez te estés inyectando muy poca insulina, que te la estás inyectando a la hora equivocada o que quizá sea conveniente que intentes dividir tu dosis para aplicar en diferentes horarios.

Además de ayudarte a entender mejor tus patrones y el comportamiento de tu glucosa, otro beneficio de llevar un registro de insulina de forma constante es descubrir cuánta insulina necesitas realmente, así como mejorar el momento en que te la aplicas. Es posible que descubras que necesitas más insulina a cierta hora del día que en otra; básicamente, si eres más resistente a la insulina en una parte del día que en otra. Puede que descubras que ciertos alimentos requieren más insulina que otros. Puede que descubras que no necesitas usar tanta insulina antes o después del ejercicio. Descubrir estos patrones y necesidades de insulina es una forma eficiente de utilizar la insulina.

AYUDA A EVITAR LA OMISIÓN ACCIDENTAL DE DOSIS O LA DUPLICACIÓN DE LAS MISMAS.

Sabemos que la insulina es una herramienta importante que ayuda a mantener los niveles de glucosa bajo control. Pero administrarla en exceso puede provocar una hipoglucemia (nivel bajo de glucosa en sangre ) cuando el nivel de glucosa en sangre cae por debajo de 70 mg/dL. Los síntomas de un nivel bajo de glucosa en sangre incluyen hambre excesiva, temblores, sudoración, ansiedad y sueño agitado. Si tu nivel de glucosa en sangre baja demasiado, puede provocar una emergencia grave. La hipoglucemia severa se produce cuando el nivel de glucosa en sangre desciende por debajo de 54 mg/dL y requiere la ayuda de otra persona y el uso de glucagon de emergencia. Si no se trata, puede llevar a la inconsciencia, a las convulsiones y a la muerte.

Si te olvidas de una dosis de insulina, tu nivel de glucosa en sangre aumentará y puedes empezar a sentir los efectos: fatiga, falta de concentración, sed excesiva, mayor uso del baño u otros síntomas relacionados. La ventaja de registrar la insulina aquí es evitar esa montaña rusa de subidas y bajadas de tus niveles de glucosa en sangre. Para evitar que olvides la dosis o que la apliques por accidente, anota en tu teléfono o en una aplicación cada vez que vayas a ponerte la insulina.

MEJORAR LA COMUNICACIÓN CON TU MÉDICO

El registro de tu insulina puede servir como una herramienta poderosa cuando te reúnas con tu proveedor de atención médica. Como se ha mencionado anteriormente, un cuaderno de bitácora puede confirmar los patrones que has observado y ayudar a profundizar en tu día a día con la diabetes. Por ejemplo, un cuaderno de bitácora puede ayudar a ilustrar si estás experimentando lecturas de glucosa en sangre más elevadas después de las comida. Usa esta información para hablar con tu médico sobre las mejores formas para trabajar en mejorar estas cifras. No te preocupes por clasificar los números como “buenos” o “malos”: tus cifras de glucosa y las notas sobre la cantidad de insulina que estás utilizando son sólo información, no un reflejo de ti como persona. Dicho esto, tu médico quiere revisar esta información para saber cómo ayudarte mejor. Aquí algunas preguntas que puedes hacer a tu médico en tu próxima cita:

  • ¿Observas algún patrón en tu cuaderno de bitácora? ¿Qué significa?
  • Si mi glucosa es más alta por la mañana, ¿qué ajustes puedo hacer en mis dosis de insulina para asegurarme de que al despertar se encuentre dentro de los rangos preferidos? Si tengo la glucosa baja por la noche, ¿qué debo hacer?
  • ¿Qué cantidad de insulina debería estar utilizando?
  • ¿Cómo debo programar mis dosis de insulina? ¿Debo dividir mis dosis?
  • ¿Puede hablarme de la relación (o ratio) de insulina y los carbohidratos? Es decir, ¿cuánta insulina debo utilizar para los alimentos? ¿Debo utilizar una escala móvil?
  • Cuando mi nivel de glucosa en sangre es alto, ¿cuál es la cantidad de insulina que debo usar para bajarla?
  • ¿Debo hacer algún cambio en mi plan de tratamiento de la diabetes?

Registra toda la información que puedas porque cada dato puede mejorar la productividad de tus citas con el médico.

CÓMO SER CONSTANTE CON EL REGISTRO DE LA INSULINA

En general, todas las ventajas de registrar las dosis de insulina contribuyen a que conozcas mejor tu diabetes, así como a tu médico. Aunque es fácil tomar una dosis aquí y allá, cualquier información que obtengas sobre tu diabetes -incluso si es información que no esperas- es beneficiosa para hacer ajustes bien informados en tu rutina.

Pero la cuestión se reduce a: ¿cómo puedo facilitar el seguimiento de mis dosis de insulina?

Afortunadamente, no hay una única forma correcta de hacerlo. Puedes hacer lo que te funcione. Pero aquí tienes algunos consejos:

  • Utiliza una aplicación de seguimiento y registro de tus niveles de glucosa.
  • Utiliza la aplicación de notas de tu teléfono.
  • Toma notas en un diario o cuaderno: asegúrate de mantener esta información en un solo lugar.
  • Cuando apliques la insulina, anótala en cuanto lo hagas para crear el hábito de llevar un control constante.
  • No te preocupes por ser perfecto: si no estás acostumbrado a registrar la insulina, establece un pequeño objetivo que sea factible para ti y parte de ahí. Por ejemplo, comprométete a registrar la insulina de la comida más importante del día durante una semana, o tal vez quieras comprometerte a registrarla varias veces a la semana. Haz lo que te funcione.

Para obtener más consejos y recursos sobre el uso de la insulina para el manejo de la diabetes tipo 2, haz clic aquí.


Este contenido ha sido posible gracias al apoyo de Lilly Diabetes, socio fundador de Beyond Type 2.