Empoderamiento Relacional: el Poder se Construye en Relación.


 

 

Relacionarnos con la diabetes

Cuando una persona se relaciona con su diabetes educándose, es decir, busca saber más, pregunta a profesionales de la salud, investiga en fuentes confiables, indaga con otras personas con diabetes, se está empoderando, ya lo decía Francis Bacon: el conocimiento es poder. Si no sé o no entiendo lo que me pasa, las decisiones que puedo tomar sobre mi diabetes dependerán mucho de lo que digan o hagan otras personas, ellas se están empoderando, ¿y yo?

Cuando una persona no se avergüenza de decir que vive con diabetes y actúa en consecuencia, si se tiene que inyectar insulina, se inyecta sin esconderse, si tiene que comer de cierta forma, lo hace con naturalidad, sin victimizarse, incluso con cierto sentido de orgullo, esto es señal de empoderamiento, va en contra de este discurso social que pobretea, que compadece.

Cuando una persona no ve, o deja de ver la diabetes como enemiga, como algo terrible, como un castigo, como un monstruo temible y gigantesco, cuando acepta esta condición de vida, se ha empoderado, le ha quitado fuerza al miedo, al dolor, a la depresión y al enojo; al dejarlos fluir, se disuelven y dan paso a la actitud positiva.

Cómo transformarse para empoderarse

Estos tres ejemplos tienen el objetivo de pintar la imagen de cómo se ve una persona que vive con diabetes empoderada, claro que lo interesante es saber cómo llegar a este estado, y para esto es útil comprender que esta transformación se da a través de las relaciones sociales. Si me llevo mal con mi endocrinólogo, o le tengo miedo, o me da pena preguntarle, difícil me será empoderarme. Si desde mi diagnóstico mi relación con mi familia ha empeorado, me regañan por todo y me hacen sentir mal, o me tratan con pinzas y eso me entristece, o están detrás de mí todo el día con la misma cantaleta y me hacen enojar, es complicado empoderarse. Si mi relación conmigo mism@ está por los suelos, ni yo mism@ me entiendo, no me hayo, o sigo por la vida haciendo como si no pasara nada, mientras no trabaje con mis emociones y fortalezca mi inteligencia emocional, el empoderamiento estará muy lejos todavía de mi alcance. Si en lugar de cuidarme, todavía estoy ocupando mucha parte de mi tiempo en buscar productos milagro, en información de dudosa procedencia, si me estoy desviando de lo que sé que es lo mejor para mí, me sigo peleando con los tratamientos médico, nutricio, de actividad física y el automonitoreo, y voy detrás de una salida fácil, mágica, probablemente esté yendo en sentido opuesto al empoderamiento.

¿Cómo le hacemos entonces? He aquí tres propuestas para empoderarnos:

No hagas la diabetes solo

Como recomienda Bill Polonsky del Behavioral Diabetes Institute en San Diego, “no hagas la diabetes sol@”, conéctacte con las demás personas, no te aísles, busca mejorar tu relación contigo mism@ y con otr@s, sobre todo con quienes te apoyan, ayudan, orientan, animan, te echa porras. Toma el control de tus relaciones para tomar el control de tu diabetes, mejorando cómo te tratas tú y a l@s demás podrás sacar lo mejor de ti, tus talentos, virtudes, fortalezas y capacidades, eso hará que tengas más relaciones sociales basadas en el respeto, la aceptación, la comprensión y el cuidado mutuos. ¿Esto incluye alejarte de algunas personas que pudieran estarte perjudicando, sin querer o intencionalmente? Tal vez, igual y algunas relaciones ya no son tan útiles y funcionales en este momento de tu vida, es un asunto a considerar, a veces poner distancia de por medio con algunas personas es lo mejor que puedes hacer. Digamos que, te roban tu poder, y lo necesitas de vuelta. ¿Hay otras fuentes sociales de empoderamiento? ¡Claro que sí! Las Asociaciones de Diabetes, los campamentos para personas con diabetes, los cursos y talleres sobre el tema, los grupos de autoayuda para personas con diabetes, las fundaciones que apoyan a personas con diabetes, ¡hasta los grupos de Whatsapp o Facebook con esta temática son muy útiles para conectarse con otras personas y acompañarse en el camino! Hacer comunidad empodera.

No pierdas la curiosidad

No pierdas esas ganas de saber más sobre diabetes, de actualizarte con información de primera mano y de fuentes confiables, puedes llegar a saber mucho al respecto, pero no seas de esas personas que piensan que ya lo saben todo, porque el aprendizaje es un proceso para toda la vida. Los temas sobran: desde la educación en diabetes (que como dice Julissa Rolón del vblog diabetes tipo Ju, “el futuro de la educación en diabetes está en las redes sociales”), la tecnología biomédica para facilitar los tratamientos, las historias de líderes que viven con diabetes, cómo la ven en las diferentes culturas, y en lo personal, como psicólogo, un tema que me apasiona, los aspectos emocionales, conductuales y dialógicos de la diabetes. Recuerda que las mejores decisiones son las decisiones informadas, así que manos a la obra. Para mantener viva la curiosidad conecta lo que ya aprendiste en el pasado con lo nuevo, elige información que sea útil en tu vida diaria, compárala y contrástala y es de provecho tener una actitud crítica y hacerte tu propia opinión al respecto.

Empodera a otras personas con diabetes para empoderarte.

El altruismo y el activismo son dos herramientas poderosas. Respecto a la primera, no tienes que esperar a tener cifras perfectas o ser un ejemplo para ayudar, ayuda desde donde puedas, con lo que tengas. Si desde tu experiencia puedes acompañar a otras personas o sus familias que están viviendo lo que tú ya viviste y compartir un poco de tus lecciones de vida, eso te dará el ánimo para perseverar en tus metas de autocuidado. Respecto a la segunda, como comunidad la unión hace la fuerza, y existen causas por demás relevantes tales como la lucha con los sistemas de salud por un tratamiento completo y gratuito, modificaciones a las leyes para acceder a recursos y programas, y campañas de comunicación social para quitar el estigma sobre esta condición de vida y promover la integración. Alzar la voz para lograr el cambio social es una manera de canalizar nuestras fuerzas al servicio de causas justas.

Ánimo, que ya lo dice el escritor John C. Maxwell: “los líderes se vuelven grandes, no por su poder, sino por su habilidad de empoderar a otros”. Que esta condición de vida sea una plataforma para brillar, trascender y cambiar al mundo.

 

ESCRITO POR René Buenfil Viera, PUBLICADO 08/26/19, UPDATED 01/03/20

René Buenfil Viera trabaja en psicología de la diabetes colaborando en la Asociación Mexicana de Diabetes en el Sureste, en los Campamentos Rally Maya y en la Clínica Médica Diabet, como psicoterapeuta y conferencista en Mérida, Yucatán. Facebook: René Buenfil psicoterapia y capacitación