Un Plan de Acción para Recordar Aplicar Insulina


 

Vivir con diabetes requiere tener una rutina en la que puedas confiar para manejarla de manera efectiva, ya sea una rutina confiable en torno a la comida, el ejercicio, los medicamentos o cualquier otra cosa que tenga impacto en los niveles de glucosa.

Para algunos, mantener la coherencia con el manejo de la diabetes tipo 2 incluye monitorear cuidadosamente cuándo administrar ciertos medicamentos, como la insulina. Pero, ¿qué sucede cuando accidentalmente se omite una dosis de insulina? Ya sea la insulina para los tiempos de comida,  la insulina de acción prolongada o ambas, recordar la aplicación de nuestra insulina es fundamental para mantener los niveles de glucosa en sangre en nuestros rangos objetivos. Omitir dosis de insulina puede provocar niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre, lo que aumenta el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes y usar accidentalmente más insulina de la necesaria podría resultar en un riesgo mayor de hipoglucemia.

Aún así, puede ocurrir que se omitan dosis de insulina porque la vida puede interponerse entre tú como prioridad y el manejo de tu diabetes. Este fue el caso de Vickie, quien ha vivido con diabetes tipo 2 durante más de 20 años y ha usando insulina durante casi 10 años. Vickie habló con Beyond Type 2 sobre por qué omitión sin querer las dosis de insulina de los alimentos y de acción prolongada, el impacto que tuvo en su salud y ahora es muy raro que omita sin querer una dosis.

DOSIS DE INSULINA OMITIDAS

En cuanto a por qué omitió las dosis de insulina, Vickie nos explica: “No siempre estaba dispuesta a ponerme mi insulina. Siempre tuve una razón: la pluma de insulina estaba demasiado lejos, me olvidé de ponérmela antes de comer o sentí que no la necesitaba. Mi médico me preguntaba con qué frecuencia la usaba y y solía decirle que una o dos veces por semana. Ella me decía que tenía que hacerlo con más frecuencia que eso, especialmente cuando iba a comer, y me sugirió que buscara una manera de recordar hacerlo “.

Cuando Vickie comenzó a usar insulina, estaba cuidando a sus padres. Se inyectaba insulina de vez en cuando, pero sus padres eran su principal prioridad.

“Mi propia salud estaba en un segundo plano”, dice Vickie. “Luego perdí a mis padres y me enfrenté con mi propio proceso de duelo. No quería cuidarme. Mi A1C fue, en un momento de 2013, de 12,5 por ciento. Sufría de migrañas que me llevaron al hospital. Fui afortunada porque no perdí la vista y no perdí una extremidad. Aún a la fecha tengo migrañas  constantes, pero están en un nivel en el que puedo sobrellevarlas. Pero, la diabetes es una de esas enfermedades que, incluso si dices: “No tengo que inyectarme insulina todos los días”, en algún momento, comenzará a causar problemas. Entonces, me dije a mí misma que tenía que averiguar cómo solucionar este tema “.

Vickie nunca se aplicó una dosis doble de insulina a lo largo de los años que la usó. Si se saltaba una dosis, esperaba hasta que llegara el momento de la siguiente, generalmente alrededor de las comidas, y siempre se inyectaba un poco más para cubrir lo que comía.

TENER UN PLAN 

Entonces, ¿qué estrategia sigue ahor Vickie para recordar tomar su insulina de manera constante, específicamente en el momento adecuado o para la comida adecuada? Utiliza un diario de Mary Van Doorn, líder del grupo de apoyo para mujeres con diabetes llamado Sugar Mama Strong. Para Vickie además resultó muy útil que su médico la haya puesto en una escala móvil, así Vickie puede ajustar la cantidad de insulina según sus niveles de glucosa o la cantidad de carbohidratos que consume. Para Vickie, el mayor beneficio de usar una escala móvil para recordar inyectarse su insulina es que no necesita depender del cálculo del ratio insulina a carbohidratos ni de los factores de corrección. Usar una escala simplifica su rutina.

“Mi médico y yo tenemos un plan de acción para todo”, dijo Vickie. “La escala es una de las cosas que establecimos porque comencé a hacer ejercicio y a perder peso. Si mi nivel de glucosa (azúcar) en sangre está por debajo de 90 mg / dL, no me aplicaré insulina a menos que esté comiendo pasta u otra cosa que lo eleve. Si mi nivel de glucosa (azúcar) en sangre está entre 90-100 mg / dL, uso cuatro unidades de insulina. Si es de 150 mg / dL, seis. Básicamente, aumento mi insulina en un cierto número dependiendo de que tan rápido suba mi nivel de glucosa en sangre “.

Otra forma en que Vickie ha recordado inyectarse insulina es colocando la pluma de insulina junto al tenedor, de modo que antes de empezar a comer, se inyecta. Si aún se olvida de hacerlo antes de las comidas, su médico le dijo que puede hacerlo hasta una hora después, un consejo que le ha funcionado a Vickie si sale a comer pero accidentalmente deja su pluma de insulina en casa. Para la insulina de acción prolongada que se inyectaba por la noche, la coloca junto a su cama: un cambio simple pero efectivo.

El plan ha funcionado a favor de Vickie. Aunque describe vivir con diabetes como un yo-yo a veces, lleno de altibajos, ha podido mantener algunos hábitos saludables y ha visto disminuir su A1C con el tiempo. Su último resultado de A1C fue de 6.7, un gran logro con respecto a su anterior 12.5 por ciento de años anteriores y a pesar de los retos que tuvo que enfrentar para llegar allí. También acredita su progreso con el uso del monitoreo continuo de glucosa (MCG), que la ayuda a ver el impacto que tiene la insulina en sus niveles de glucosa.

“Estoy comiendo mejor y haciendo ejercicio”, dice Vickie. “He podido reducir mi dosis de insulina diurna y nocturna. Todo va bien.”

Cuando se le preguntó si su rutina había tenido impacto en otros aspectos de la vida con diabetes, como sus actitudes hacia la comida, ¿la respuesta de Vickie? Realmente no. De hecho, dice que aunque no es muy buena cocinando, tiene una relación bastante buena con la comida.

SIEMPRE OPTIMISTA

Su actitud optimista sobre la diabetes también se extiende a sus pensamientos sobre el estigma de la insulina dentro de la comunidad de diabetes tipo 2. En su grupo de apoyo, las mujeres con todo tipo de diabetes pueden tener conversaciones honestas sobre cómo vivir con esta enfermedad crónica. Vickie ha visto que algunas de estas conversaciones se centran en el miedo a usar insulina para controlar la diabetes tipo 2, específicamente.

“Cuando la gente pregunta sobre la insulina, es quizá porque tienen miedo”, dice Vickie. “Piensan que han fallado porque su médico quiere prescribir insulina y ellos no quieren utilzarla. Les digo que no han fallado. La insulina es una herramienta, un trampolín para ayudarte a llegar a donde necesitas estar “.


Este contenido fue posible con el apoyo de Lilly Diabetes. Beyond Type 2 mantiene un control editorial total de todo el contenido publicado en nuestras plataformas.

ESCRITO POR T'ara Smith MS, Educación en Nutrición, PUBLICADO 12/20/21, UPDATED 12/20/21

A Tara le diagnosticaron diabetes tipo 2 en julio de 2017 a la edad de 25 años. Desde su diagnóstico, centró sus estudios académicos y su carrera en la concienciación sobre la diabetes y en vivir una vida plena con ella. Está emocionada de haberse unido al equipo de Beyond Type 1 para continuar con su trabajo. Dos años más tarde, T'ara descubrió que había sido diagnosticada erróneamente con Tipo 2 y en realidad tiene LADA. Fuera de la oficina, a T’ara le gusta ir al cine, visitar parques con su perro, escuchar BTS y cocinar comidas increíbles y saludables. T’ara tiene una maestría en educación nutricional de la American University.