Pregúntale a un Especialista en Educación y Cuidado de la Diabetes: ¿Por Qué Debo Rotar Mis Sitios de Inyección de Insulina?


 

¿Alguna vez has querido poder preguntarle a un especialista en educación y cuidado de la diabetes sobre la diabetes Tipo 2? En nuestra nueva columna mensual: Pregúntale a un especialista en educación y cuidado de la diabetes, un profesional puede responder a tus preguntas más prioritarias sobre varios temas, incluyendo la dieta, los medicamentos, el ejercicio y la salud mental. ¿Quieres enviarnos una pregunta? ¡Envíanos un correo electrónico a hello@beyondtype2.org!


Estimado especialista: Noto que mi insulina ya no está bajando mi nivel de azúcar en la sangre a mi rango normal. Siempre me inyecto insulina en el mismo lugar, ¿podría ser ese el problema? ¿Debo cambiar mi sitio de inyección?

Estimado lector: Esta es una excelente pregunta, y creo que la respuesta podría ayudar a muchas personas con diabetes Tipo 2 que se administran insulina a ver una diferencia importante en sus niveles de glucosa y en el manejo general de la diabetes. 

Cuando aprendiste a administrarte insulina, es posible que te hayan recomendado o no a cambiar tus sitios, pero es posible que no entiendas por qué. Cambiarlos podría significar: 

  • Pasar del estómago al brazo y al muslo.
  • Moverlo más de una pulgada desde la última inyección en la misma área del cuerpo. 

La insulina hace que crezcan las células grasas en el tejido del sitio inyectado. Esto significa que, con el tiempo, podrías ver más grasa en las áreas donde te inyectas. Demasiada grasa provoca varios problemas y evita que la insulina se absorba normalmente. Esta condición se llama lipohipertrofia.

¿Por qué es importante cambiar los sitios de inyección de insulina?

Administrar inyecciones en la misma área general con el tiempo lleva a cierto adormecimiento. Es más cómodo y menos doloroso inyectarse allí. Sin embargo, es una señal de que probablemente tengas lipohipertrofia. Esto puede provocar: 

  • que la insulina no sea absorbida normalmente, lo que lleva a niveles más altos de glucosa; 
  • la necesidad de aumentar la dosis de insulina con el tiempo para lograr los objetivos de glucosa (más insulina significa mayores costos financieros);
  • un mayor riesgo de hipoglucemia cuando cambias la inyección a un nuevo sitio debido a que la dosis más alta de insulina se absorbe de manera óptima en la nueva zona.

¿Cómo sé si tengo lipohipertrofia?

El tipo de grasa que se desarrolla con lipohipertrofia es diferente de la grasa que ves cuando aumentas de peso. Si crees que tienes lipohipertrofia, comunícate con tu proveedor de atención médica. Los signos y síntomas de la lipohipertrofia incluyen: 

  • A1c subiendo constantemente y más niveles de glucosa altos y bajos.
  • Necesidad de aumentar la dosis de insulina sin cambiar tu rutina habitual.
  • El sitio de inyección frecuente tiende a inflamarse y tomar una forma circular, con frecuencia del tamaño de una naranja pequeña

Es posible que tengas que mirarte en el espejo en vista frontal y lateral para verlo claramente. Si te cuesta imaginar cómo se supone que debe verse, piensa en las mejillas de una ardilla para saber cuál es el tamaño y la forma común. ¿Necesitas un ejemplo? Mira al caballero en la imagen de abajo que tiene lipohipertrofia grave.

Tu grado de lipohipertrofia puede ser leve, moderado o grave. Cuanto más leve sea, más difícil será verlo. Pero saber con qué frecuencia usas esa parte particular de tu cuerpo para inyectarte puede darte la primera pista. Por ejemplo, dado que los hombres con frecuencia usan camisetas sin meter o camisas con botones, tienden a usar ambos lados del ombligo porque es el lugar más fácil de alcanzar con solo levantar o desabrochar una camisa.

A continuación, se muestra un buen ejemplo de eso en alguien que solo se ha administrado insulina durante 6 meses, pero se inyecta principalmente en esas áreas del estómago y tiene lipohipertrofia leve. Puedes notar que un lado tiene más tejido graso que el otro. Esto se debe a que, si eres diestro, probablemente sea más fácil administrar la inyección en el lado derecho y viceversa.

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Cómo prevenir la lipohipertrofia sin cambiar los sitios de inyección 

Las investigaciones han demostrado que reutilizar las agujas de la pluma contribuye a que se desarrolle lipohipertrofia. La mayoría de las agujas para plumas están diseñadas para usarse una sola vez y sufren daños microscópicos con cada uso. Esto promueve lesiones en el tejido con cada inyección, incluso si no lo sientes.

¿La lipohipertrofia desaparece? 

Es posible, pero puede llevar semanas o meses. Pero al evitar esos sitios, deberás verlos reducirse al menos un poco con el tiempo.

¿Cuál es la mejor manera de cambiar de sitio?

El mejor método es el que te funcione mejor y te ayude a recordar dónde te pusiste la última inyección. A algunas personas les resulta útil pensar en el área del cuerpo que está utilizando como un reloj. Administra la primera inyección a las 12 en punto, la segunda a las 3 en punto, y así sucesivamente. Otros usan líneas imaginarias que atraviesan el sitio y luego se mueven hacia la siguiente línea imaginaria (patrón horizontal).

Otros se han puesto creativos y han desarrollado sus propios patrones. Pero aun así es mejor usar las áreas descritas en la figura a continuación para una mejor absorción. También es mejor evitar inyectarse en el tejido cicatricial o en áreas donde no se puede pellizcar una pulgada. 

Consejo: la absorción de insulina es diferente dependiendo de en qué lugar del cuerpo te pones la inyección. La mejor absorción ocurre cuando te inyectas en el área del estómago, seguido de brazos, muslos y glúteos. Es mejor no inyectarte en un músculo, ya que cambia la acción de la insulina.

La conclusión es que si necesitas administrarte insulina, rotar los sitios de inyección, usar la mayor parte del área del cuerpo como sea posible y cambiar la aguja para cada inyección puede ahorrarte tiempo, dinero y frustración al evitar que se desarrolle la lipohipertrofia. ¡Puedes hacerlo!


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Este contenido se publicó en colaboración con la Asociación de especialistas en educación y atención de la diabetes, un Socio Fundador de Beyond Type 2.

ESCRITO POR JODI LAVIN-TOMPKINS MSN, RN, BC-ADM, CDCES, PUBLICADO 03/31/20, UPDATED 03/31/20

Jodi Lavin-Tompkins nació en Carolina del Norte y es una enfermera profesional con nivel de maestría con más de 30 años de experiencia en el cuidado de la diabetes. Actualmente es la Directora de Acreditación y Desarrollo de Contenido de la Asociación de Especialistas en Educación y Cuidado de la Diabetes. La carrera de Jodi ha abarcado desde trabajo en entornos académicos como enfermera especializada, hasta puestos en las industrias farmacéutica y de dispositivos médicos, y administrar un programa de educación y apoyo de automanejo de la diabetes en un gran sistema de salud del medio oeste. Le apasiona asegurarse de que las personas con diabetes tengan el conocimiento y las habilidades que necesitan para manejarla lo mejor que puedan. Para Jodi, la diabetes es personal; su madre, padre, hermano, sobrina, prima, tía y tío tienen diabetes.