¿Qué es el Síndrome Metabólico?


 

Nuestro estilo de vida tiene efecto en nuestro estado de salud. Si bien hoy sabemos que ciertos hábitos favorecerán la aparición de diferentes condiciones de salud también sabemos que la genética también desarrolla un papel muy importante. Queremos platicarte sobre Síndrome Metabólico ya que si has sido diagnosticado con diabetes Tipo 2 seguramente habrás escuchado mencionar también al Síndrome Metabólico que en muchos casos aumenta el riesgo de desarrollar diabetes Tipo 2, entre otras condiciones.

¿Qué es Síndrome Metabólico?

El Síndrome Metabólico es un conjunto de hallazgos clínicos, antropométricos y de laboratorio. Estos hallazgos se relacionan con la resistencia a la insulina e hiperinsulinemia.  

El comité del Colegio Americano de Gastroenterología y la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos propuso hace ya algunos años que el diagnóstico de Síndrome Metabólico fuera considerado cuando dos o más componentes de los que te mostramos a continuación estuvieran presentes.

  • Glucosa en sangre:  En ayuno entre 6.1-6.9 mmol/L110- 125 mg/dL, 2 horas post-carga de 75 gramos de glucosa entre 7.8 mmol/L140 mg/dL y 11.1 mmol/L200 mg/dL
  • Triglicéridos: niveles mayores a 150 mg/dL
  • Colesterol HDL: en hombres menor a 40 mg/dl y en mujeres mayor a 50 mg/dl
  • Presión arterial mayor a 130/85

 ¿Podemos prevenirlo?

La respuesta es “en algunos casos” la predisposición genética no puede alterarse pero hay otros factores de riesgo en los que podemos trabajar

Trabaja en tu peso corporal. Si tienes sobrepeso, perder entre 5 y 10% de tu peso corporal ayudará a tu cuerpo a utilizar de mejor forma la insulina. Si no tienes sobrepeso visita a un especialista en alimentación para aprender a elegir alimentos más saludables y repasar el tamaño de porciones adecuadas para satisfacer tus necesidades personales. 

Realiza ejercicio. En realidad no sólo evita el riesgo de desarrollar Síndrome Metabólico y otras condiciones sino ayudará a tu estado de salud general, incluyendo tu salud emocional. El ejercicio puede ayudar a que tus células trabajen de mejor forma la insulina.