¿Qué es la Nefropatía?

12/18/18
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La nefropatía, o enfermedad renal diabética, es una condición médica que se refiere a las complicaciones renales a las que las personas con diabetes Tipo 2 pueden estar propensas. Los niveles elevados de glucosa en sangre tienen efecto directamente en las arterias del cuerpo y, debido a que los riñones filtran la sangre y eliminan los desechos y otros líquidos, estos pueden sufrir ciertos daños. La acumulación de productos de desecho en el cuerpo hace que una persona se enferme cada vez más con el tiempo.

El manejo adecuado de los niveles de glucosa en sangre  es esencial para evitar la nefropatía. Mantener un estilo de vida saludable incluye implementar una alimentación nutritiva y un régimen de ejercicio, evitar el alcohol y el tabaco, así como vigilar los niveles de glucosa. Es necesario tener cuidado de no dejar que los niveles lleguen demasiado alto o demasiado bajo para garantizar la funcionalidad adecuada de los riñones. La presión arterial alta también puede aumentar el riesgo de desarrollar nefropatía en las personas con diabetes y, con frecuencia, puede acelerar el proceso de desarrollo de la afección.

Al comienzo de la nefropatía, los síntomas generalmente pasan desapercibidos, pero en las etapas posteriores se ven síntomas que incluyen: 

  • mayor necesidad de orinar
  • confusión
  • pérdida de apetito
  • comezón
  • fatiga
  • dificultad para respirar
  • orina más oscura
  • retención de agua que causa hinchazón en las extremidades
  • náusea

Los factores de riesgo también incluyen el tabaquismo, la vejez, la obesidad, el hecho de ser hombre y la ascendencia africana o mexicana. Se estima que alrededor del cuarenta por ciento de las personas con diabetes Tipo 2 desarrollarán nefropatía. La nefropatía puede volverse grave y con el tiempo puede provocar una insuficiencia renal, que es una afección potencialmente mortal.

Los médicos recomiendan que las personas con diabetes Tipo 2 se sometan a exámenes de detección de complicaciones renales cada año, especialmente porque las primeras etapas de la enfermedad renal generalmente no muestran síntomas perceptibles.