“Dejé de Usar Insulina en Enero de 2021” dijo Prince Blue


 

 

Nota del editor: si bien esta historia cuenta la experiencia de un hombre que pudo dejar de administrarse insulina para su diabetes Tipo 2, esto no es necesariamente posible para todas las personas con diabetes tipo 2. Algunas personas necesitan el apoyo de la terapia diaria con insulina por el resto de sus vidas. La diabetes tipo 2 es una enfermedad compleja. Algunas personas necesitan el apoyo de la terapia con insulina diaria u otros tipos de medicamentos para la diabetes. Es posible que otros opinen que los cambios en la dieta y el ejercicio son suficientes para mejorar los niveles de glucosa en sangre. Habla con tu médico antes de hacer cualquier cambio en tu régimen de diabetes si vives con diabetes tipo 1 o tipo 2.


Comenzar a usar insulina como una persona con diabetes tipo 2 puede ser un paso abrumador y aterrador. Para algunos, podría ser un método temporal para hacer que los niveles de glucosa en sangre bajen rápidamente a un rango más seguro mientras trabajan en otros enfoques para el manejo de la diabetes a largo plazo. Para otros, podría ser una parte de por vida del manejo de la diabetes.

Para Prince Blue, parecía que tendría que usar insulina por el resto de su vida. Con el diagnóstico de diabetes tipo 2 en 2015, Prince dice que estuvo enfermo y se sentía terrible durante los meses previos a ese día de febrero.

Con una A1c de 17.6 % al diagnóstico, Prince recuerda y se da cuenta de que debía haber comenzado a usar insulina de inmediato.

“Mi médico quería comenzar a recetarme insulina de inmediato, pero le tengo miedo a las agujas”, explica Prince. “Por lo que comencé con metformina, junto con dieta y ejercicio”.

Hoy, Prince es un oficial de policía retirado de 40 años que vive en Charlotte, Carolina del Norte. Con una maestría en justicia penal y actualmente cursando su doctorado en la misma, Prince también está ocupado criando a sus tres hijos pequeños con su esposa y presentando su podcast, Real Time with Prince Blue.

Sus recuerdos del uso de metformina no son agradables.

“El baño”, se ríe, refiriéndose a los efectos secundarios más notorios del medicamento. “Recuerdo pasar mucho tiempo en el baño”.

Durante al menos 6 meses, Prince recuerda comenzar y suspender constantemente la metformina.

“La tomaba durante una semana, me enfermaba, intentaba esperar hasta que pasara, y finalmente dejaba de tomarla, una y otra vez”, dice. También probó Trulicity, lo que lo dejó con una sensación de gripe.

Sus niveles de glucosa en sangre fueron tan altos durante los primeros dos años después de su diagnóstico que cayó en dos estados de coma diferentes y le diagnosticaron neuropatía en la mano y los pies.

EMPEZAR A USAR INSULINA: “LO INTENTAMOS A MI MANERA DURANTE EL PRIMER AÑO”.

“Lo intentamos ‘a mi manera’ durante el primer año”, recuerda, antes de que su médico lo convenciera de comenzar a usar inyecciones diarias múltiples de insulina.

“Honestamente, desearía haber comenzado a usar insulina antes porque probablemente me hubiera llevado a donde estoy ahora más pronto, pero sé que mis fracasos son lo que me impulsa más ahora que mis éxitos anteriores porque en esa época tenía más sobrepeso, y me sentía miserable”.

Después de tener dificultades para administrarse constantemente sus inyecciones debido a la fobia a las agujas, Prince comenzó a usar la bomba de parche V-Goy, por último, el sistema Omnipod Dash, lo que redujo su A1c a 8.1 por ciento. También ha utilizado el Freestyle Libre y, en la actualidad, un medidor continuo de glucosa (MCG) Dexcom para medir sus niveles de glucosa en sangre.

Prince le atribuye la reducción de 10 puntos en su A1c tanto a la coherencia en la administración de insulina como los cambios en sus hábitos alimenticios y de ejercicio.

Pero en los últimos dos años, Prince dice que sus viejos hábitos volvieron a aparecer y su A1c comenzó a aumentar.

“No estaba perdiendo peso y estaba usando la insulina como muleta para comer más comida chatarra”, recuerda Prince. “Decía, ‘Está bien, puedo administrarme 16 unidades para comer este pastel de miel’, o ‘bien, esto tiene 72 gramos de carbohidratos, me administraré esta cantidad de insulina, no es gran cosa’, pero no estaba perdiendo peso. Me estanqué porque no hacía ejercicio y no me importaba lo que comía”.

Con el tiempo, su A1c había aumentado más del 11 por ciento. Y lo más importante, Prince dice que se sentía fatal.

DEJANDO LA INSULINA: “ME QUITÉ LA INSULINA EN ENERO DE 2021”

“En enero de 2021, me quité la insulina”, dice Prince, quien no habló de la decisión con su médico y les recomienda encarecidamente a otros que hablen con su propio médico antes de hacer cambios en su régimen de medicamento.

Para cuando Prince fue a su próximo chequeo de diabetes en mayo de 2021, había estado sin insulina durante casi cinco meses, siendo especialmente diligente con el ejercicio y tomando decisiones bien pensadas sobre la comida.

“Cuando mi endocrinólogo me pidió ver la configuración de mi bomba, tuve que decirle que había dejado de administrarme insulina hace meses”, recuerda Prince. Ella entró en pánico. Detuvo la cita y me envió a hacerme análisis de sangre de inmediato”.

Pero su resultado de A1c fue del 5.9 por ciento.

“Lo que estés haciendo, sigue haciéndolo”, le dijo su médico. “Si puedes seguir haciendo lo que estás haciendo, sigue haciéndolo”.

MANTENERSE SIN USAR INSULINA: “TENÍA QUE TOMARME EN SERIO MI DIETA Y MI EJERCICIO”

“Tenía que tomarme en serio mi dieta y mi ejercicio”, dice Prince, quien comenzó a ir al gimnasio de cuatro a cinco días a la semana para hacer 45 minutos de levantamiento de pesas, seguidos de 15 minutos de tiro al aro en la cancha de baloncesto.

En sus iniciativas anteriores por ser más activo, Prince dice que había tratado de concentrarse en el ejercicio cardiovascular, lo cual no le gustaba.

“Lo mejor que hice fue empezar a ir al gimnasio a levantar pesas”, sonríe, recordando el simple punto de partida de seguir un programa de levantamiento de pesas que encontró en Internet. “¡Soy un tipo grande y me gusta levantar cosas pesadas y dejarlas caer!”

Prince también aprendió rápidamente a deshacerse de la balanza y a concentrarse más en cómo se siente y se ve en el espejo.

“Mi peso solo bajó 35 libras, ¡todavía peso 270 libras!” dice. “Pero es por eso que la balanza es el diablo, porque me dice que todavía estoy gordo y que no valgo nada, pero todo lo demás, especialmente mi nivel de glucosa en sangre, me dice que estoy haciendo algo bien”.

A pesar de que la balanza no se movía drásticamente, Prince sabía que los cambios en su torso eran muy dramáticos, tomando una forma completamente diferente en el espejo.

“La ropa me quedaba más holgada y la gente decía, ‘¡Oye, Prince, te ves bien! ¿Qué has estado haciendo?’”

Incluso su gorra le queda mejor.

CAMBIOS EN MI DIETA: “NO HE DEJADO DE COMER LO QUE ME ENCANTA”

En lo que respecta a su dieta, ha hecho algunos cambios igualmente razonables y sostenibles.

“No he dejado de comer lo que me gusta, pero hice muchos cambios simples”, explica Prince. “Antes ​​compraba un Big Mac, papas fritas grandes y una gaseosa. Ahora compro una Cajita Feliz con salsa de Big Mac y ya no tomo gaseosas ni jugos”.

Prince estima que, en lugar de ingerir 1400 calorías de una sola vez, su comida de McDonald’s alterada tiene alrededor de 600 calorías.

También acredita tomar mucha agua (y un poco de gaseosa dietética) usando el tipo de botella de agua que muestra cuánto has consumido hasta ahora ese día. Los polvos con sabor sin glucosa también pueden ayudarlo a alcanzar sus objetivos de agua.

“En lugar de un tazón de cereal, me como un tazón de uvas”, agrega Prince, quien dice que comenzó a prestar mucha más atención a la manera en que los diferentes alimentos afectan su nivel de glucosa en sangre después de dejar de administrarse insulina.

“Me di cuenta de la cantidad de cereales, bagels y frappuccinos que estaban elevando mis niveles de glucosa en sangre. Todo lo que tiene carbohidratos procesados ​​y glucosa”, recuerda Prince.

Con su consistencia en el gimnasio, Prince dice que todavía disfruta de más postre aquí y allá, pero mantiene su día mucho más equilibrado asegurándose de no comer postre varias veces al día.

“Con el ejercicio, es como si estuvieras poniendo un poco de dinero en el banco”, dice Prince. “Con eso, es decir, digamos que quieres comer una porción de pastel. Si trabajas con ejercicio, es como poner un poco de ahorro en el banco que puedes gastar. Debes tener cuidado en la manera en que lo gastas, no puedes volverte loco gastándolo. Pero si quieres salir a cenar o comer una porción de pastel, trabaja un poco en el gimnasio, pon algo de dinero en el banco. Te ayudará”.

Hasta ahora, este enfoque ha demostrado ser notablemente efectivo para él, porque permite elecciones imperfectas sin dejar de ceñirse al plan general a largo plazo.

“¿Tengo días malos? Por supuesto, pero los días malos no se convierten en semanas ni meses malos ni años malos”, dice Prince. “Sí, comí un montón de dulces en Halloween, pero al día siguiente volví a mi plan”.

Hoy, todavía sin insulina, Prince ha agregado Ozempic — un medicamento inyectable semanal que no es insulina — a su régimen y continúa usando un DexCom para monitorear sus niveles de glucosa en sangre.

“Tengo un excelente seguro médico”, dice Prince agradecido. “Debes investigar cualquier programa que tenga tu compañía de seguros para la diabetes. Estoy en un programa de Nivel 2 que me brinda suministros gratuitos para MCG siempre que use su asesoría y me reporte con ellos con regularidad. Mi Dexcom y mis suministros son GRATIS porque estoy inscrito en ese programa de asesoría en diabetes”.

Decidido a seguir mejorando su salud en general, Prince sabe que su nuevo amor por el levantamiento de pesas será fácil de seguir, porque se siente muy bien.

“Es un cambio drástico”, dice Prince. “Ahora tengo toda la energía para ir al gimnasio. Me siento mejor. Duermo mejor. Todo se siente mejor”.

El contenido educativo relacionado con los medicamentos para la diabetes Tipo 2 es posible gracias al apoyo de Lilly Diabetes. Beyond Type 2 mantiene el control editorial total de todo el contenido publicado en nuestras plataformas.

ESCRITO POR GINGER VIEIRA, PUBLICADO EL 02/12/21, ACTUALIZADO EL 02/12/21

 

ESCRITO POR Ginger Vieira, PUBLICADO 12/07/21, UPDATED 12/07/21

Ginger Vieira es una autora y escritora que vive con diabetes Tipo 1, enfermedad celíaca, fibromialgia e hipotiroidismo. Es autora de una variedad de libros, incluidos "When I Go Low" (Cuando tengo un nivel bajo) (para niños), "Pregnancy with Type 1 Diabetes" (El embarazo con diabetes Tipo 1) y "Dealing with Diabetes Burnout" (Lidiando con el síndrome de burnout por la diabetes). Ginger también ha escrito para Diabetes Mine, Healthline, T1D Exchange, Diabetes Strong y más. En su tiempo libre le gusta saltar la cuerda, andar en monopatín con sus hijas o caminar con su chico guapo y su perro.